DERROTERO PARA UNA HISTORIA DEL TEATRO EN EL PERÚ 10

LA DECADA TRANSICIONAL DE LOS CINCUENTA:

Ernesto Ráez Mendiola

Periodo de aparición de los grupos de teatro de arte, que se esforzarán por recuperar el público perdido, elevar la calidad de los montajes, promover a los autores peruanos y a los grandes de la dramaturgia latinoamericana y universal.

Presencia de una crítica orientadora y exigente, aunque con marcada influencia europea.

Apoyo al Teatro Escolar

En 1953 se crea la Sección de Teatro Nacional y Escolar que dirigirá Pedro Álvarez del Villar.
Se incentiva la práctica del teatro en los colegios nacionales y particulares y en las Grandes Unidades Escolares.

En el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe, Luis Álvarez Torres dirige el grupo de teatro de los jóvenes estudiantes. En este grupo, en 1953, intervino Ofelia Lazo en Todos eran mis hijos, de Arthur Miller.

Allí, Germán Lizarzaburu Gutiérrez y Juan Rivera Saavedra crean la Agrupación Teatral Leonidas Yerovi (ATLY) que ensaya La de cuatro mil y Los ojos de Lina, primera obra de Juan Rivera.

En 1958-1959, César Chávarri Neyra organiza Concursos Interescolares de Teatro, que apoyan el vespertino Última Hora y el naciente Canal 4 se televisión.

Grupo Artístico Talía (1953-1957)

Dirigido por Porfirio Meneses y María Isabel Hurtado. Habilitaron un escenario en el local del SAP, en el Jirón Huancavelica
Integraron el elenco Aquiles Córdova, Fernando Samillán, Gabriel Figueroa, Abraham Lama, Manuel Pantigoso, Estela Luna, Enrique Zevallos.
Llevan a escena El secreto de los negros, La señorita Julia, A Electra le sienta el luto. Armas y el hombre.
Llegaron a tener un pequeño auditorio en el Jirón Pachitea.

Premios Nacionales de Teatro de los 50

1950: Medea, de Juan Ríos.
1951: Rodil, de Sebastián Salazar Bondy.
Estímulo a Yo, Tú, Nadie, de Robles Godoy
1952: Ayar Manko, de Juan Ríos
Estímulos a Don Juan, de Tirso(?)
1954. El Mar, de Juan Ríos.
1957: La Muerte de Atahualpa, de Benardo Roca Rey.
1958: La Noticia, de Coco Meneses. Obra con la que se abre el nuevo teatro La Cabaña.
1959: Vida y Pasión de Santiago el pajarero, de Julio Ramón Ribeyro, estrenada en 1960 por Histrión en un montaje épico de Hernando Cortés.

Temporadas de la Compañía Nacional de Comedia

1953: Los robots, de Capek.
Ollantay (adaptación de SSB y César Miró.
Antígona, de Jean Anouilh.
1954: Ayar Manko, de Juan Ríos. Ricardo Roca Rey- Alberto Terry.
La salvaje, de J. Anouilh. Mario Rivera-Alberto Terry
Celos del aire, de José López Rubio. Idem
1955: Un juguete, de Segura. Emilio Vásquez Galli.
La barca sin pescador, de Alejandro casona. Leonardo Arrieta.
Yo estuve antes aquí, de Priestley. Leonardo Arrieta.
1956: Frutos de la Educación, de Pardo y Aliaga.
Living Room, de Graham Greene
Un juguete (Reposición)

Teatro Clásico Griego en Lima

Ricardo Roca Rey en el local del Jirón Ica dirige dentro del ciclo Orígenes del Teatro: Los Persas, de Esquilo (1953); Antígona, de Sófocles (1954); El cíclope, de Eurípides (1954) y Los caballeros, de Aristófanes (1955).
Luis Álvarez Torres dirige Prometeo Encadenado, para la ENAE, en la Concha Acústica del Campo de Marte( El Comercio 28 de Abril de 1957).

La ENAE de Ugarte Chamorro

Funcionó en el Jr. Washington 1252 y abrió un teatro que daba al Pasaje García Calderón 183. En el 170 del mismo pasaje tuvo un anexo en la Sociedad 33 amigos.
En el contexto de una dictadura militar implacable, GUCH sostuvo un Servicio de Difusión a instituciones y colegios de Lima y provincias. Se editó la revista ENAE (8 números: 1953-1956).

Notable suceso obtuvo el estreno de El reino sobre las tumbas, de Juan Ríos, presentada en el pequeño auditorio de la ENAE, dirigida y protagonizada por Luis Álvarez con un elenco de alumnos de la escuela.
El espectáculo se completaba con Holofernes, de Ventura García Calderón, en que intervenían Rubén Martorell y Estela Luna López.

En la ENAE se editaba a mimeógrafo una serie de publicaciones sobre teoría del teatro y la historia del teatro peruano y latinoamericano. Aspiraba a formar una Compañía de egresados. Pero, finalizada la dictadura odriísta en 1956, los cambios políticos de 1957, permitieron a los enemigos de GUCH alejarlo de esta gran labor que quebró uno de los más coherentes y fecundos esfuerzos por el desarrollo del teatro peruano.

Club de Teatro

Sebastián Salazar Bondy y Reynaldo Damore Black, joven teatrista argentino que había viajado como becario a la ENAE fundan en 1953 el Club de Teatro de Lima. Los acompañan Marco Caplansky, Zulema Katz, Boris Chubarovsky, Gloria Raines, David Stivelberg.
En un comienzo funcionó en el sótano del famoso Negro-Negro y posteriormente se trasladó al sótano de la Maison de France. Fiel a la tradición actualmente también funciona en un sótano en 28 de Julio en Miraflores, lugar al que emigró en la década del ochenta.

En noviembre de 1954 los alumnos de la primera promoción de su escuela representan En el cielo no hay petróleo, de SSB. Stivel dirige en agosto 1955 Llegada de noche, de Hans Rothe; primera obra en teatro circular. También hicieron teatro para niños.

En el Club de Teatro de Lima se presentaron obras de vanguardia, se propició la formación permanente de actores y del público aficionado.
La trascendencia de la labor del Club de Teatro en pro del desarrollo de nuestra escena se expresa por los actores y actrices egresados de sus filas.

La labor del maestro Reynaldo D´Amore tiene una gran importancia en la historia de nuestro teatro.

La ENAE y el INAD

Para ordenar la nueva situación se conforma una Junta Administradora del Teatro Nacional integrada por Manuel Vegas Castillo y Deifilio Bobbio.

Durante un breve periodo se encargó la dirección de la Escuela a Don Leonardo Arrieta. Luego se le trasladó a espaldas del Teatro La Cabaña y pasó a llamarse Instituto de Arte Dramático (INAD).
Mario Rivera del Carpio es nombrado primer director de la INAD, en 1958. Mario era un hombre de teatro muy talentoso y trató de llenar las carencias académicas de la ENAE. Con esta intención se creó la sección de Escenografía y se contrató un excelente plantel de profesores.
El cuerpo de profesores lo formaban jóvenes intelectuales de reconocida trayectoria como: Luis Jaime Cisneros, Alejandro Romualdo Valle, Sebastián Salazar Bondy, Leopoldo Chiappo, Enrique Iturriaga, Leonor Vinatea, Trudy Kesell, José Miguel Oviedo, Ada Bullón, Rubén Lingán.

Pero a este crecimiento académico le faltó el espíritu de grupo que había caracterizado a la ENAE, por lo que no pudo superar la gestión de Guillermo Ugarte Cham
Reynaldo Damore Black, joven teatrista argentino que había viajado como becario a la ENAE funda en 1953 el Club de Teatro de Lima. En un comienzo funcionó en el sótano del famoso Negro-Negro y posteriormente se trasladó al sótano de la Maison de France. Fiel a la tradición actualmente también funciona en un sótano en 28 de Julio en Miraflores, lugar al que emigró en la década del ochenta. En el Club de Teatro de Lima se presentaron obras de vanguardia, se hizo teatro circular, se propició la formación permanente de actores y del público aficionado. La trascendencia de la labor del Club de Teatro en pro del teatro peruano se expresa por los actores y actrices egresados de sus filas. También hizo Teatro para Niños.

En 1957, año de la cancelación de la Escuela Nacional de Arte Escénico, como patente demostración de la trascendencia de su labor un grupo de egresados y profesores funda Histrión, teatro de arte. El grupo lo conformaron Carlos Gassols, Lucía Irurita, Haydée Orihuela, Michel Morante, los hermanos Tulio, José y Carlos Velásquez y con el tiempo se sumarían Mario y su primo y gran realizador Virgilio. Funcionó desde el comienzo en su local de Pasaje García Calderón 170. A Histrión se debe el esfuerzo sostenido por llevar el teatro a los pueblos. para el efecto habilitó un escenario ambulante con el que presentó obras como Un enemigo del Pueblo, de Enrique Ibsen en la Plaza Principal de Chincha. Igualmente procupado por la creación de un teatro peruano estrenó las obras principales de Sebastián Salazar Bondy, de Grégor Díaz, de Juan Rivera Saavedra, de Estela Luna, de Rafael del Carpio, de Julio Ramón Ribeyro y de José Schultz. Realizó en 1962 una gira a Santiago de Chile donde alcanzó notable éxito presentando Santiago, el pajarero, El Fabricante de Deudas y La Chicha está Fermentando. A este grupo correspondió la última representación importante del Teatro de Arte: Asesinato y Persecución de Jean Paul Marat representado por los locos del manicomio de Charenton dirigidos por el marqués de Sade, de Peter Weiss, en el Teatro Segura, dirigidos por Sergio Arrau y protagonizada por José Velásquez (Sade) y Ernesto Ráez (Marat) y un numeroso elenco que actuó a teatro lleno una larga temporada.

Pero los nuevos tiempos, en un Perú agitado por las guerrillas, con un gobierno militar reformista luego de 1968 reclamaba un teatro que los grupos de arte no aportaron ni las compañías como la de Lucía Irurita o la de Alfredo Buroncle, dando paso al teatro de grupos que se gestaría en la década del setenta, a partir de inquietudes juveniles, por lo que se dejó desamparada la escena nacional y el escaso público derivó hacia las compañías de teatro ligero y comercial como las de José y Lola Vilar y posteriormente la de Osvaldo Cattone.

Los grupos señeros: Histrión, teatro de arte; Asociación de Artistas Aficionados (AAA) y Club de Teatro de Lima, dan paso a nuevas agrupaciones. Y, la mínima lista de dramaturgos conformada por : Juan Ríos Rey, Enrique Solari Swayne y Sebastián Salazar Bondy, se va a incrementar. Así mismo la presencia de las provincias tiene un mayor peso al punto de que ya es posible hablar después de la década del setenta de un Movimiento Teatral Peruano.



DERROTERO PARA UNJA HISTORIOA DEL TEATRO EN EL PERU 9

VIDA, PASIÓN Y MUERTE DEL TEATRO DE ARTE (1938-1969)

Ernesto Ráez Mendiola

Al culminar la década del 30 y con la Segunda Guerra Mundial llegan nuevos autores no españoles a nuestra escena, como el italiano Luigi Pirandello, y el norteamericano Eugenio O´Neill. La década del 40 será la del declinar del teatro de divos y la de la afirmación del teatro de arte practicado por los grupos independientes.

A este periodo que llena treinta años de actividad teatral se le podría denominar de los grupos de teatro de arte, ya que se forjó como reacción al teatro de obras intrascendentes o que trataban de imitar las formas hispanas que hacían los divos. Estos grupos intentaron renovar e incrementar el contingente de aficionados al buen teatro, de educar al público y de llegar a la población en general con las mejores obras de la literatura dramática universal. También se buscó dignificar la profesión del actor creando una mística de trabajo serio y humilde al servicio de la escena y del público espectador. Pero, su mayor mérito estuvo en la búsqueda de una dramaturgia nacional.

La primera expresión de este movimiento fue la fundación, por Alejandro, Aurelio y Elvira Miró Quesada, Rosa Graña, Manuel Solari Swayne, Percy Gibson, Ricardo Grau, Alberto Wagner de Reina, Enrique Peña Osores y Carlos Raygada, de la Asociación de Artistas Aficionados (AAA) en Junio de 1938, en el 510 de la calle Espaderos. Posteriormente la AAA ocuparía un local permanente en el Jirón Ica 323. Son muchos los hitos que, en el crecimiento del teatro nacional, corresponden a la AAA. Mencionaremos en especial el empleo estético de los espacios abiertos: como el atrio de la Catedral de Lima o de la Iglesia de San Francisco y la Quinta de Presa, El artífice de estos espectaculares montajes que apuntaban a la estética del teatro de masas de Max Reinhardt fue el notable director Ricardo Roca Rey. A él se debe la puesta de El Gran Teatro del Mundo, de Calderón de la Barca, en la Plaza de Armas de Lima; y de La Muerte de Atahualpa, de Bernardo Roca Rey, en las ruinas de Puruchuco. Otro ciclo inolvidable y aleccionador fue el dedicado al teatro griego. Grandes actores como Luis Álvarez, Jorge Montoro, Pablo Fernández integraron el elenco de la AAA, cuyos montajes siempre fueron garantía de alta calidad. En ellos se dio a conocer un joven actor muy dsciplinado y de gratísima figura, Ricardo Blume Traverso. La seriedad y nivel de exigencia aprendido en la AAA fue inculcado por Ricardo Blume a sus alumnos, cuando se le encargó la reapertura del teatro de la Universidad Católica.

Don Ricardo Roca Rey solía decir: "Para forjar un teatro nacional debemos poner y poner en escena las obras de nuestros autores". Y, cumpliendo lo dicho representó las creaciones de Juan Ríos Rey, Enrique Solari Swayne, dos de los más significativos dramaturgos del periodo. La AAA también hizo un excelente teatro para niños.

Otro gran impulsor en la búsqueda de un teatro de arte es don Manuel Beltroy, profesor universitario que crea el Teatro Universitario de San Marcos que presenta su primer espectáculo, El Emperador Jones, de Eugenio O´Neill, el 5 de Julio de 1941 en el Teatro Segura, bajo la dirección del argentino Hugo D´Avieri. Posteriormente, en Octubre de 1945, en el local del Instituto Bach de la 4ta. cuadra del Jirón Junín en Lima, el doctor Manuel Beltroy reune a algunos actores y forma a su retorno de Argentina, El Teatro del Pueblo. El 3 de Octubre de 1945 realiza la primera función en el Teatro Ritz de la avenida Alfonso Ugarte, ofreciendo: Un Duelo , de Anton Chejov; Limones de Sicilia , de Luigi Pirandello; y Así que pasen cinco años , de Federico García Lorca. Integraban el elenco entre otros Luis Álvarez y Jorge Montoro. Igualmente cultivaron el Teatro para Niños.

El año 45 es especialmente significativo para la historia del teatro peruano porque en ese año el actor Carlos Revolledo funda el Sindicato de Actores del Perú (SAP), el 13 de Octubre de 1945, y don Jorge Basadre, entonces Ministro de Educación, promueve la Ley de Fomento al Teatro que crearía la Compañía Nacional de Comedias (CNC), la Escuela Nacional de Arte Escénico (ENAE) y los Concursos Nacionales de Teatro Escolar, de Drama y de Comedia.

Don Jorge Basadre, Ministro de Educación durante el periodo presidencial de Don José Luis Bustamante y Rivero cuenta en su libro autobiográfico La Vida y la Historia : "Uno de los decretos que más me enorgullece cuando recuerdo mi breve y frustrada labor ministerial de 1945 es el que colocó al teatro bajo la protección del Estado. También aquí sólo puedo jactarme apenas de haber sembrado unas semillas. De ellas salieron el Departamento de Teatro, la Escuela Nacional de Arte Escénico y la Compañía Nacional de Teatro.

La primera obra premiada en teatro escolar fue Los héroes y Grau, de Adolfo Chipoco Malmborg. Juan Ríos Rey obtuvo el premio de drama por Don Quijote; y Percy Gibson Parra el de comedia por Esa Luna que Empieza.

Edmundo Barbero, actor que había llegado con la compañía de Margarita Xirgu, dirige la primera temporada, en el Teatro Segura, y lleva a escena Olaya o El Barquero y el Virrey, de Manuel Nicolás Corpancho, con escenografía y vestuario diseñados por Santiago Ontañón. El personaje de Olaya fue representado por Aquiles Guerrero. También se estrena Esa luna que empieza, El Hechizo, de Antenor Samaniego y El Demonio de la Guarda, de Ricardo Villarán. En la segunda temporada se presentó Amor, gran laberinto, de Sebastián Salazar Bondy. Las temporadas de la CNC llenaron la década del cincuenta. Los Concursos se mantuvieron más o menos el mismo tiempo.