10 RAZONES PARA HACER TEATRO

La sociedad actual teoriza constantemente sobre lo que es bueno o no para cada uno, que cosas hacen que mejore la calidad de vida, que terapias son las más apropiadas para ser el “ser social” perfecto. 
Esto ha aumentado las opciones de ocio a las que acudir en nuestro tiempo libre y se ha producido un germinar de actividades que practicar para sentirse mejor con uno mismo. 
El teatro es una de esas opciones completas para poder alejar de la mente el estrés laboral (e incluso familiar) y centrarse en uno mismo y en el desarrollo de habilidades que probablemente nos son desconocidas. No hablamos de acudir al teatro como público, sino el ser parte del mundo teatral.
En una clase de teatro se trabajan aspectos como la expresión corporal, técnicas de voz, improvisación, análisis de texto, puesta en escena y sobre todo, desarrollar el imaginario de una manera que solo los niños suelen hacer. Volver jugar con nuestro entorno y con gente con la que se arriesga a salir de su zona de confort para tirarse a la piscina y experimentar. 
¿Qué va a aportarnos todo eso en nuestro día a día?
  1. Vencer la timidez: Ser objeto de todas las miradas al subir al escenario hace que aquellos que quieran vencer su timidez (ya sea por necesidades personal o laboral) encuentren en el teatro una actividad perfecta para ir, poco a poco, acostumbrándose a ser observados.
  2. Mejora de las habilidades psicomotrices: En los ejercicios de expresión corporal se potencia el uso del cuerpo como herramienta de trabajo, el conocimiento y exploración de movimientos poco habituales. Esto hace del teatro una actividad dinámica y física, ideal para hacer frente a los males del sedentarismo.
  3. Hablar en público: A pesar de no tener esa timidez de la que hablábamos en el punto primero, los ejercicios de dicción y vocalización son muy útiles para aquellos que necesiten hablar en público. Se trata de recursos con los que preparar en casa ponencias y otras intervenciones, mejorando la dicción y la entonación, reforzando así el mensaje del discurso.
  4. Mejora en las relaciones sociales: Superar el miedo al conflicto y al contacto físico y crear vínculos con los compañeros, ayuda a reforzar las habilidades a la hora de conocer gente.
  5. Refuerza la autoestima: La superación en cada clase y la repetición de ejercicios y dinámicas en las que el alumno se da cuenta de su mejoría, proporciona seguridad.
  6. Eliminación de tabúes: Interpretar cada día a personajes diferentes nos acerca a situaciones que nunca habríamos imaginado, haciéndonos sentir en la piel del otro y defendiendo actitudes que probablemente nunca nos habíamos planteado.
  7. Volver a jugar: el desarrollo del imaginario teatral y la evasión de la rutina diaria nos trasporta a mundos nuevos e inexplorados, y proporciona herramientas para llevar el día a día de forma amena y divertida. Si además tenéis peques en casa, os abrirá un abanico de posibilidades para jugar con ellos
  8. Liberación: El teatro contribuye a la eliminación de barreras personales y utilización de un espacio para poder ser libre, y dejar de lado las estructuras marcadas por la sociedad.
  9. Conocimiento y aceptación personal: El teatro implica “desnudarse” emocionalmente en cada clase, ya sea haciendo drama o comedia, aceptándose a uno mismo, ya que las herramientas con las que se trabajan son el cuerpo y la voz en espado puro.
  10. Hemos dejado para el final el motivo más importante: La magia, la diversión, la alegría… desde la carcajada o desde el llanto, el teatro es unión y es pasión.
Hacer teatro significa imaginar, soñar, probar… pero para aquellos que no les guste la idea del escenario, pueden seguir siendo espectadores.
Fuente: Naturarla


LOS 10 MANDAMIENTOS DEL ESPECTADOR


1.-   Llega siempre temprano:
                     No te preocupes, no encontrarás una cola larga como si fueras a cobrar tu pensión de jubilado, pero es preferible entrar a la sala un minuto antes de la tercera llamada que hacer parar a ocho o nueve personas -porque tu asiento está en el centro- o exponerte al cartelito de "localidades agotadas"

2.-   Usa ropa adecuada.
                     No es una exhibición de modas, es una función teatral, la gente va a ver a los actores, no a tu escote que te llega hasta la rabadilla.   

3.-   Apaga tu celular:
                     Ya sé que vas a decir que para eso lo has comprado, para estar comunicado, pero a menos que seas médico de guardia y te escapaste del hospital, el timbre de tu teléfono rompe el encanto de la representación. 

4.-   Si piensas tomar fotos no uses el flash:
                     No hay nada tan desagradable como iluminar de pronto el escenario y echar al tacho todo el trabajo del iluminador que se esforzó por crear ese ambiente tan especial de luces y sombras que requería la escena.  

5.-   No comas en la sala:
                     Cada día se esfuerzan mas los fabricantes para que sus productor suenen como si estuvieras quebrando madera o arrugando celofan. Las papitas light o los tortees y demás relacionados molestan no sólo a los actores sino también al resto de los asistentes.

6.-   Tampoco bebas:
                      Obviamente nos referimos a los refrescos. No hay nada tan desagradable que el sorber el concho de la botella con una cañita.

7.-   No cuchichees:
                     Evitar los comentarios mientras se da la representación, es la mejor muestra de respeto y apoyo al actor y su trabajo. Los comentaristas de butaca hacen que la gente se incomode y el actor tenga que refrenar las ganas locas de bajar a la platea y torcerle el cuello al hablantín. 

8.-   No salgas a media función:
                    Generalmente para eso son los entreactos, para que corras al baño como si estuvieras huyendo de un incendio. Si sales a media representación, los actores pueden pensar que no te agrada su trabajo. Tampoco te retires apenas se cierra el telón. Si lo haces cuando los actores salen a agradecer la paciencia que les hemos tenido y ven que te retiras, demostrarás lo poco que te ha importado su trabajo. 

9.-  .Aplaude 
                    Aparte de la entrada que pagaste (que sirve para solventar los gastos del montaje) el aplauso es el mejor "pago" que puede recibir un actor por su trabajo, obviamente el aplauso de pie es el máximo reconocimiento a su actuación. 

10.- Termina la función y no entendiste ni michi:
                     No importa, siempre hay comentarios que puedes hacer para pasar piola: "¡Gran espectáculo!", ¡"Los actores saben su oficio"!...bueno, es lo mínimo que se le puede pedir a un actor, que sepa su oficio, pero a ti te hace quedar como un gran entendido.